Shell culpa a la política energética europea

Shell ve caer su producción en el segundo trimestre. La empresa culpó entonces a la política energética europea. Destaca la falta de inversión y el desfase entre las ambiciones declaradas y la realidad.
Shell

Shell está experimentando un descenso generalizado de la producción en 2022. Esto se debe a los recientes disturbios internacionales y a la ineficacia del ámbito político en materia de energía.

Shell critica la política energética de la UE

El director general de Shell, Ben van Beurden, cuestiona la política energética de los Estados europeos. Los problemas de Europa son una consecuencia directa de la falta de inversión, dijo. A continuación, cuestionó la discrepancia entre el deseo declarado de formar parte de un proceso de transición energética y su aplicación.

Afirma:

“La escasez de suministros es un problema global y también un problema que resulta de las decisiones políticas (de los gobiernos). La industria ha invertido muy poco colectivamente, ya sean empresas petroleras internacionales que cotizan en bolsa o empresas petroleras nacionales. En los últimos años hemos invertido alrededor de un billón de dólares menos de lo que habríamos hecho en circunstancias normales”.

La empresa criticó entonces al gobierno británico. Se trata de un impuesto sobre los beneficios de la energía que no desgrava los gastos de la transición energética. Además, Ben van Beurden lamenta la falta de medidas para reducir la demanda de hidrocarburos.

Comenta:

“Aunque parte del problema de la oferta está relacionado con los cuellos de botella de la pandemia, también se debe al hecho de que hay muchas expectativas y presiones para que nos alejemos de un sistema dominado por el petróleo y el gas (…) pero al mismo tiempo no ha habido suficientes políticas para hacer frente a la demanda”.

Además, el director general de Shell señala una incoherencia y un cierto diletantismo de la clase política europea. Subraya una falta de preparación y de apoyo a las empresas, pero también una falta de atractivo que perjudica a las grandes empresas.

Debilitamiento de la producción y el consumo de energía

Shell registró un descenso de la producción del 13% en el segundo trimestre. Esta cifra alcanza los 1,92 millones de boe/d. La producción de petróleo cayó un 15%, hasta 1,33 millones de b/d. Sin embargo, Shell anunció buenos resultados financieros.

En el tercer trimestre, se espera que la producción ascendente alcance niveles cercanos o inferiores a los del año pasado. Esto supone entre 1,7 y 1,9 millones de b/d. La producción integrada de gas también disminuyó, situándose entre 890.000 y 940.000 bpd.

Este descenso de la producción se debe también al cese de las actividades del grupo en Rusia. La crisis rusa también ha introducido la necesidad de reducir el consumo de Shell en Europa, especialmente en Alemania.

Ben van Beurden lo explica:

“Ya hemos reducido el consumo de gas en nuestra refinería de Rotterdam en un 40% aproximadamente (…) También hemos reducido a la mitad el consumo de gas en nuestro gran complejo químico de los Países Bajos. En Alemania hemos reducido el consumo de gas natural en nuestra planta de producción de energía y productos químicos en un 70% [du Rheinland].

¿Cuáles son las perspectivas de desarrollo de Shell?

El grupo está estudiando nuevos destinos de inversión. El grupo cita algunos países, todos ellos fuera de la OPEP, como Namibia y Surinam. Además, Brasil y Omán parecen ser los principales mercados objetivo.

Además, los activos de Shell, sobre todo en Kazajistán, están funcionando bien. La producción se ha mantenido estable desde la reanudación del yacimiento de Kashagan y el temor a las exportaciones de la mezcla CPC. En el Golfo de México se está produciendo una evolución similar.

Además, se prevé un aumento del potencial de producción del 90% al 98%, frente al 84% del segundo trimestre. Los niveles de producción en las áreas mencionadas estabilizan el mercado de exportación de Shell.

El yacimiento de Trinidad y Tobago también supone un impulso para el suministro regional de GNL. También se firmó un memorando de entendimiento para el proyecto de Brunsbuttel, en Alemania.

 

Ilustración de Anastasia Vystorobska

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