Las energías renovables financian “en gran medida” el blindaje tarifario

Con la subida de los precios de la energía, las energías renovables se han convertido en una gallina de los huevos de oro para el Estado francés, que dispondrá de un beneficio económico sin precedentes para financiar la ampliación del proyecto en 2023
Bouclier tarifaire

Con la subida de los precios de la energía, las energías renovables se han convertido en la gallina de los huevos de oro para el Gobierno francés, que dispondrá de un beneficio económico sin precedentes para financiar la prórroga hasta 2023 del blindaje tarifario destinado a paliar la subida de los precios del gas y la electricidad en las facturas de los usuarios. El Gobierno anunció el 14 de septiembre la prórroga del blindaje tarifario hasta 2023, con un aumento de los precios de la electricidad y el gas limitado al 15%.

Sin este nuevo “escudo”, los aranceles habrían subido un 120%, según el Gobierno.

Al Estado le corresponde pagar la diferencia: la versión 2023 del blindaje aumentará la deuda de Francia en 16.000 millones de euros, con 11.000 millones para el gas y 5.000 millones para la electricidad pagados por el Estado para aliviar la factura de los hogares, las pequeñas empresas, las copropiedades y los municipios más pequeños.
En términos “brutos”, la factura asciende en realidad a unos 45.000 millones de euros, de los cuales 11.000 millones corresponden al gas y 34.000 millones a la electricidad, pero el Estado pretende deducir una ganancia financiera de 29.000 millones recuperada de las empresas de energías renovables (ER).

Debido al contexto excepcional de la crisis de los precios mayoristas de la electricidad y el gas, el sector de las energías renovables ha generado efectivamente jugosos ingresos que deberá devolver al Estado, según un mecanismo de compensación que la Comisión Europea quiere generalizar en toda Europa. Una herramienta que permite “financiar en gran medida este blindaje tarifario sobre la electricidad y sobre la
gas”, según Bercy.

“Los precios del mercado se han desviado tanto que hoy las energías renovables devuelven dinero al Estado”, explica a la AFP Nicolas Goldberg, experto en energía de Columbus Consulting.

En concreto, de los 45.000 millones, Bercy descontará 9.000 millones del CSPE, la contribución al servicio público de la electricidad, que no pagará el Estado a estas empresas de energías renovables para compensar su remuneración, un gasto que se evita.

El Estado cuenta también con la devolución de “19.000 millones de euros de beneficios obtenidos por las empresas energéticas con la electricidad solar y eólica”, explicó Bruno Le Maire ante la Comisión de Asuntos Económicos de la Asamblea Nacional el 14 de septiembre.

Además, hay mil millones de euros de ingresos adicionales procedentes de la hidroelectricidad de la Compagnie Nationale du Rhône (CNR).
El retorno de esta ganancia inesperada a las arcas del Estado se explica por una inversión sin precedentes del mecanismo de apoyo del Estado a los operadores, que asume el riesgo de las inversiones en ER, pero cuyo principio se basa en un “dar y recibir”. Así, cuando el precio de mercado es inferior al precio de alimentación garantizado por el Estado, se paga una compensación a las empresas. Por otro lado, corresponde a los operadores devolver los ingresos al Estado cuando el precio de mercado lo supera. El precio previsto en el contrato con el Estado, que es el caso actual.

Los precios en los mercados mayoristas de electricidad subieron a más de 1.000 euros por megavatio hora en agosto, desde los menos de 50 euros que había antes del estallido del conflicto en Ucrania.

“Cuando los precios están por encima de este precio garantizado, me parece legítimo que el Estado recupere la participación”, dijo Bruno Le Maire ante los diputados. “Lo que en años anteriores era un coste para el presupuesto del Estado es ahora, por primera vez, un ingreso para las arcas públicas”, dijo este verano el regulador energético, CRE.

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